jueves, 20 de febrero de 2014

viernes, 14 de febrero de 2014

Entrevista a Mons. KIKE FIGAREDO

Kike Figaredo se hizo misionero para sanar las heridas de los mutilados de guerra en Camboya con el amor de Jesús. Este misionero, apodado el obispo de las sillas de ruedas, garantiza cada día con su labor un futuro para las víctimas de las minas antipersona -muchas minas aún permanecen enterradas en Camboya-.

Con motivo de su viaje a España para asistir al Encuentro de Empleados y Voluntarios de OMP, y el Coloquio Jóvenes y Misión en la Universidad San Pablo CEU, monseñor Kike Figaredo nos ha dado su testimonio sobre su labor en Camboya y su experiencia como misionero.

¿Cómo despertó su vocación misionera?

viernes, 7 de febrero de 2014

jueves, 6 de febrero de 2014

viernes, 27 de diciembre de 2013

CARTA DESDE MADAGASCAR


Qué fácil es hablar de felicidad cuando no tenemos humanamente hablando razón alguna para no sentirnos bien, cuando podemos pasar unas fiestas navideñas en familia, sin dificultades económicas ni acontecimientos que nos impidan de que así sea. A mi familia, amigos, amigas, y todos los que de una manera u otra compartís nuestra labor y misión aquí en Madagascar, de todo corazón os deseo un año más, celebrar estas fiestas Navideñas en Paz y ser lo más felices que podáis.

Nosotras, como cada año, intentaremos acercarnos un poco más que de costumbre a la gente que nos rodea y con ellos celebrar este tiempo tan especial para todos, ya nos esperan y nos preguntan cuándo haremos nuestra fiesta. Reuniremos a unas trescientas personas con pocos recursos y pasaremos una velada alegre, con música, donde los más atrevidos muestran sus talentos como cantantes o poetas o como humoristas, todo es bueno para olvidar por un momento la difícil realidad de la vida.Al final llega un muy pequeño presente: un poco de arroz, unas judías, azúcar, una vela, cerillas, jabón y unas golosinas que no es cosa habitual en los tiempos que corren.

También haremos una visita a la cárcel y les llevaremos compañía, un poco de arroz y lo que buenamente se pueda, porque allí en