lunes, 8 de febrero de 2021

FESTIVAL CANCION MISIONERA 2021

 



Queridos amigos:

No nos habíamos olvidado del festival de la canción Misionera.
Como veníamos haciendo cada año la Delegación de Misiones y el Grupo de Misiones de Gijón, queríamos invitaros y animaros a participar un año más en este Festival .Este año es especial como lo sabéis y lo estáis viviendo ,la razón la epidemia del covid , hemos pensado que podríamos hacerlo de una manera diferente ,seria no presencial pero si podíamos realizarlo telemáticamente.

La letra y la música de las canciones que participen en el Festival de la canción Misionera
2021deberán ser originales e inéditas .El autor o autores pueden ser niñ@s o adult@s.
Cada grupo que presente la canción deberá enviarnos la letra de la misma, la música y un
Vídeo con la actuación, también la autorización general para menores y uso de imagen, para
poder colgarla en las redes sociales de la Delegación de Misiones, sería muy chulo vernos todos
los que hemos participado en este diferente Festival.

El lema de este año seria “AQUI ESTOY ENVIAME “.Aceptamos otro tipo de expresión
artística que nos inviten a una nueva manera de animar a los niños en la dimensión
misionera.

Todas las Parroquias, Colegios y grupos que queráis participar podéis poneros en contacto
para inscribiros a través de la delegación de Misiones Telf. 985204277 o correo Electrónico
misionesasturias2@gmail.com .
Como hemos comenzado tarde en enviaros esta información, creemos que la fecha limite
para mandarnos vuestros trabajos seria el 11 de Abril...

El Festival busca evangelizar con nuestras canciones y compartir con los demás la alegría
de ser Misioneros, que nuestras canciones sean Buena Noticia.

Un Saludo para todos y animaros a participar, Gracias


La Delegación de Misiones y el Grupo de Misiones de Gijón







miércoles, 27 de enero de 2021

Seguir siendo misionero desde una silla de ruedas


“Soy el Padre Pío Lázaro Riaño. Pertenezco a la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús, cuyo fundador es el Padre León Dehon, y en el Mundo se nos llama Padres Dehonianos, en España Reparadores, vivo actualmente en Tinaquillo, Estado Cojedes, desde hace 33 años.

En segundo lugar, por haber recibido la gracia de la vocación misionera, recuerdo la primera llamada que fue en una conferencia de un sacerdote que dio en el seminario cuando Yo, era teólogo. Este sacerdote en su conferencia insistió que ser sacerdote en Latinoamérica tiene más satisfacciones que ejercerlo en España y que si muchos jóvenes supieran esto de seguro darían el paso para aventurarse con mucha seguridad.

Más todavía en mi caso recién ordenado sacerdote el padre provincial vino de Madrid expresamente a Salamanca a proponerme que viniera a Venezuela y me dio el plazo de 10 días para que me decidiera; La propuesta me fue gustando y al día siguiente le escribí al provincial diciendo que cuente conmigo para viajar a Venezuela esto fue en el año 1967.

En la vida he dado gracias a Dios de este paso que no me he arrepentido nunca y que si volviera a nacer escogería la vida Misionera. Cuando fundó la Congregación tuvo finalidad de responder al amor infinito de Dios allí donde nos creen más necesarios; Por tanto, las misiones no es el fin único de hecho nuestro fundador en vida mandó muchos sacerdotes a las misiones y actualmente la Congregación tiene muchos Misioneros en el mundo.

En la actualidad me encuentro en silla de ruedas por la enfermedad del Parkinson, estoy impedido a un trabajo apostólico en la Parroquia, pero puedo hacer mucho con mis oraciones y sacrificios tenemos que tener claro que en la vida el sacerdote ha trabajado mucho sembrando con su predicación en la Parroquia, pero también tenemos que reconocer que la siembra que ha hecho con su vida necesita el riego con las oraciones y los sacrificios y yo diría más necesario que la labor de la siembra es el riego, me dicen porque no regreso a España donde estaría mejor con más comodidades pero les respondo que quiero estar aquí hasta que muera es verdad que tendría más comodidades pero más importante es el calor humano y prefiero quedarme hasta el final.

Aprovecho para darles una vez más las gracias a la OMP que hace 20 años siendo párroco para esa época de la Iglesia Ntra. Sra. del Socorro de Tinaquillo, Estado Cojedes, Venezuela, me apoyó en la construcción de la iglesia llamada Ntra. Sra. De la Candelaria en el sector del mismo nombre, aunque no era territorio de misión pero que habían hecho una excepción”.

lunes, 4 de enero de 2021

jueves, 31 de diciembre de 2020

martes, 22 de diciembre de 2020

MENSAJE Y FELICITACION NAVIDEÑA QUE ENVIA D.JESUS SANZ,ARZOBISPO DE OVIEDO,A TODOS LOS MISIONEROS ASTURIANOS


 “Son las fechas navideñas las que más nos acercan el abrazo de Dios, haciéndose un pequeño niño para aprender desde el primer instante la aventura de nuestra humanidad. Siempre conmueve este gesto divino de encarnarse como hombre. Y es lo que en vuestra vocación misionera también vosotros hacéis: dejar casa, padres y amigos, lengua y cultura, para ir a donde la Providencia os envía y anunciar allí el santo Evangelio de la más hermosa Buena Noticia. Por eso aprovecho estas fiestas para felicitaros por vuestra navidad misionera. Dejadme que os cuente un recuerdo justamente de estos días hace unos años.

En mis años romanos, tiempo de dedicación intensa al estudio durante mi doctorado, llegando los días previos de la Navidad hacíamos una tregua en esa intensidad. Dedicábamos un tiempo cada día para ir preparando el “nacimiento o belén”, que en tantas iglesias romanas se instalaban como ambientación navideña. En Italia también prendió grandemente el gesto de San Francisco de escenificar en nacimiento de Jesús, reconstruyendo esa escena a través los llamados ‘belenes vivientes’, que luego fueron poco a poco transformándose en ‘belenes artísticos’ con una reproducción en miniatura de aquella noche de salvación junto a la Santa cueva de Belén. Fueron especialmente famosos por su calidad y originalidad los belenes napolitanos, que tenían su cierto sabor español por ser durante siglos un reino vinculado a la corona de Castilla.

Nuestra comunidad romana estaba localizada en el barrio más popular y antiguo de la Ciudad Eterna: el Trastévere. Allí teníamos (seguimos teniendo) los franciscanos una comunidad. Llegó un momento en el que uno de los frailes estaba dotado de verdaderos talentos arquitectónicos. Era bueno en la filosofía, en la teología, en la música, y en la bondad religiosa con la que vivía su entrega fraterna lleno del amor de Dios. Pero, también el cielo le bendijo con el arte que primorosamente sus manos sabían amasar arquitectónicamente. Entonces ideó hacer un belén diferente. Reconstruyó en escayola nuestra calle: los edificios reproducidos a escala de modo perfecto, las tiendas que en la acera par y la impar llenaban la vía de escaparates (tiendas de comestibles, de ropa, librerías, peluquerías, restaurantes y pizzerías…), la plazuela frente a nuestra iglesia y, por supuesto, la fachada de ese templo tan característico del barroco romano.

Pues bien, en medio de esa postal costumbrista, donde no faltaban las cuerdas con la ropa tendida para seca de lado a lado de la calle, quiso nuestro buen fraile colocar el corazón de todo nacimiento: la escena de María y José, con el pequeño Jesús recién nacido, más la mula y el buey, y algunos curiosos adoradores que como pastores modernos se postraban ante el misterio del nacimiento de Dios hecho hombre.

Parecía algo anacrónico, realmente extrapolado, porque esa escena en miniatura que representaba el paisaje de nuestra vida cotidiana, aparentemente no se avenía con lo que había sucedido en la ciudad de Belén de Judá dos mil años antes. O… quizás sí, más de lo que pudiera parecer. Y así se explicaba a los fieles cristianos, muchos de ellos turistas curiosos en ese diciembre frío de Roma, que en realidad se estaba dando precisamente ese mensaje: lo que entonces sucedió en Israel veinte siglos atrás, sigue sucediendo en cualquier rincón de nuestro mundo actual dos mil años después.

Dios ha querido tener domiciliado su gesto de hacerse hombre en las calles que a diario yo frecuento. Lo que ven mis ojos en el vaivén cotidiano tejido de tantos momentos, tantos colores, tantos climas y circunstancias, es lo que contemplan sus divinos ojos también. Lo que me arruga, me entristece y enajena, lo que me hace crecer y madurar llenando mis pasos de alegría, todo eso es lo que Él acompaña.

No, no era anacrónico nuestro belén costumbrista del Trastévere romano, sino un modo de meternos como hace el mismísimo Dios en el belén de la vida cotidiana, por donde deambula y discurre su mensaje de gracia y esperanza. La vida es un inmenso nacimiento viviente, como lo soñó San Francisco, y como lo han expresado con arte y talento nuestras asociaciones belenistas, nuestras familias y parroquias que han mantenido esta hermosa tradición cristiana. Estoy seguro, porque lo pude comprobar cuando una Navidad estuve en la misión diocesana de Benín, que también por vuestros distintos lares misioneros, podéis comprobar con asombro y gratitud vosotros lo mismo. Dios se hace también hueco en todos vuestros rincones en donde anunciáis a Jesucristo. Por eso nos felicitamos la Navidad cada año, deseándonos que siga sucediendo como luz en nuestras zonas más oscuras aquella gracia de Dios que se hace niño para bien de toda la humanidad que vino a salvar. De todo corazón, os mando mi felicitación, mi abrazo fraterno y la bendición”.