martes, 13 de julio de 2021

DIA DE LOS MISIONEROS ASTURIANOS

 


La diócesis de Asturias cuenta en estos momentos con 135 misioneros distribuidos por 41 países de misión y que son el centro de esta jornada.

El día 28 de julio, coincidiendo con la fiesta de S. Melchor y la celebración anual del Día de los Misioneros Asturianos, con el lema HERMANOS DE TODOS, HERMANOS NUESTROS  tendrá lugar la entronización de una reliquia del Beato Juan Alonso, Misionero del Sagrado Corazón y mártir del El Quiché, en la Iglesia parroquial de su aldea natal de Cuerigo, Aller.

La Celebración Eucarística será a las 12,30 h. y estará presidida por unos compañeros de su Congregación. En el caso de que estéis descansando en Asturias en esas fechas, podéis poneros en contacto con esta Delegación de Misiones en el teléfono  985 20 42 77.

Recordemos la situación en la que nos encontramos , hay limitación de aforo , y tendremos que ir con mascarilla, este año sintiéndolo mucho solo nos reuniremos  los misioneros que llegaron y llegaran   de sus países de misión para pasar unos días en familia y descansar   y los ya regresados.

 

miércoles, 23 de junio de 2021

viernes, 4 de junio de 2021

ALFONSO POMBO-TRES MESES INTENSOS

 Ya han pasado tres meses desde que llegué a Honduras y el tiempo parece que vuela. Han sido tres meses intensos en los que me he ido adaptando a la realidad tan dura de este país y al trabajo diario en la casa Populorum Progressio con las chicas. A pesar de que el proceso de adaptación todavía me


llevará un tiempo, la dinámica de la casa exige ponerse al día rápido con los proyectos y actividades cotidianas.

Una de estas actividades es la preparación de las jóvenes para el examen de ingreso a la universidad. Desde que llegué, he intentado ayudarlas en la prueba de matemáticas. Hace un mes hicieron el examen y, cinco de las seis jóvenes que se presentaron, pasaron la prueba. Estamos muy contentos porque es una oportunidad única que tienen para poder continuar con sus estudios en alguna de las residencias que la organización ACOES tiene en Tegucigalpa.

Desgraciadamente, en las zonas rurales de Honduras, y muchos otros países, estudiar no resulta nada fácil. A la carencia de infraestructuras y la baja formación del profesorado, se junta la escasa conciencia que hay por parte de las familias de la importancia de la educación para sus hijos.

Cuando terminan sexto grado (formación básica), muchos alumnos de las aldeas, tienen que desplazarse a centros escolares situados en pueblos más grandes. Es entonces cuando empiezan las mayores dificultades. Muchos jóvenes, bien por falta de recursos económicos o porque tienen que trabajar en el campo para ayudar a su familia, abandonan los estudios de manera temprana.

Si ya la situación es grave de por sí, para las niñas es todavía más preocupante. En una sociedad fuertemente machista, la mujer ocupa un lugar de subordinación respecto al hombre. Muchas niñas, cuando terminan la formación básica, se quedan en su casa para ayudar a sus madres en los quehaceres domésticos. A esto, se añade el alto número de embarazos en adolescentes, con el consiguiente perjuicio para el proceso educativo de la joven.


Desde la residencia, no solo apoyamos a las niñas en sus tareas escolares. También intentamos desarrollar en ellas habilidades y estrategias que por vivir en una sociedad tan machista, no tienen adquiridas. La toma de iniciativa, la asunción de responsabilidades en los diferentes proyectos que se llevan desde la casa, la resolución de problemas o cosas tan sencillas como agarrar un teléfono para hablar con un profesor, se trabajan con ellas.

Otro aspecto fundamental es la faceta espiritual. Todos los días tenemos laudes y vísperas y una vez a la semana realizamos la lectio divina con la lectura del evangelio del domingo. Se pretende que las niñas descubran la riqueza de la Palabra De Dios en sus vidas y la lleven a la práctica, especialmente en lo que se refiere a su compromiso con la justicia y la ayuda a los más necesitados.

El objetivo final es que las jóvenes sean protagonistas de su propia vida, que nadie tome decisiones por ellas y que lleguen a ser ciudadanas que colaboren en el desarrollo económico y social de Honduras.

Desde Copán, os mando un abrazo fraterno.

Unidos en la misión,  Alfonso

jueves, 20 de mayo de 2021

EUCARISTIA - BEATO JUAN ALONSO FERNANDEZ (M.S.C.)



Como sabéis, el pasado 23 de abril tuvo lugar en la población de Santa Cruz (Guatemala). la beatificación de Los Mártires de El Quiché, entre los que se encuentra el sacerdote allerano P. Juan Alonso Fernández, de la Congregación de los Misioneros del Sagrado Corazón. El P. Alonso, fue torturado y asesinado por miembros del Ejército de Guatemala el 15 de febrero de 1981.

Para poner de relieve este acontecimiento martirial, de honda significación cristiana y de notoria importancia para la historia de nuestra Iglesia diocesana, celebraremos una eucaristía de acción de gracias en la Catedral de Oviedo el viernes 28 de mayo, a las 19,30 h., que será presidida por el Sr. arzobispo de la diócesis D. Jesús Sanz Montes.

Con ocasión de esta misa de acción de gracias por la vida entregada y generosa hasta el martirio del P. Alonso, queremos, también, recordar las estrechas relaciones de colaboración misionera y de promoción humana que a finales de los años setenta establecieron la Iglesia de Asturias y la Diócesis de El Quiché a través de los obispos don Gabino Díaz Merchán y don Juan Girardi, Obispo de Santa Cruz de El Quiché. Su sensibilidad misionera hizo posible la firma de un importante convenio de cooperación pastoral en cuya realización práctica participaron muy activamente los sacerdotes asturianos César Rodríguez, José M. Orviz, Marcelino Montoto y José A. Álvarez, entonces misioneros en aquella zona, en cercanía permanente con los Misioneros del Sagrado Corazón y las diferentes etnias mayas que estaban siendo sometidas a explotación económica, marginación social y violencia arbitraria, sin un horizonte de esperanza para los suyos.

Esta estrecha vinculación de nuestra Iglesia diocesana con el medio sociocultural y el convulso entorno político y religioso en que los nuevos beatos -tres sacerdotes Misioneros del Sagrado Corazón y siete colaboradores seglares- iban a dar su supremo testimonio de fe y amor, constituye un motivo de gozo para todos, al tiempo que una interpelación explícita a nuestras comunidades cristianas que se afanan por mantener vivo el ideal misionero, el aliento profético y la fidelidad al mensaje evangélico en el aquí y ahora de nuestra historia.

Agradeciéndoos vuestra presencia y colaboración misionera, recordamos hoy aquellas palabras del beato mártir Juan Alonso, evocando un pasaje de San Pablo a los Corintios, y que solía repetir con frecuencia en sus últimas misas con las gentes de El Quiché, tal como dejaron constancia algunos ancianos catequistas y amigos que le recuerdan hoy: “Para vida o para muerte, os llevo en el corazón “(2 Cor. 7,3). Fue esa plena disponibilidad para el don de sí mismo, la que le llevó al martirio, dejándonos una excelente lección de sabiduría cristiana: que hay que decir la verdad que se proclama hasta con la propia vida.

Os saludamos con afecto

 

D. Arcadio Alonso Fernández                                                                     D.   Pedro Tardón

               (Hermano de Juan Alonso)                                                                     Delegación de Misiones