lunes, 27 de septiembre de 2021

FALLECE JOSE GARCIA CANTO

 



Fallece a consecuencia del covid ,
en Monterrey (Costa Rica) el sacerdote misionero del IEME José García Canto,tras una vida entregada a evangelizar.

Nació en Coya – Infiesto (Asturias) el 27 de febrero de 1940.

Hizo los estudios de Latín y Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario

Metropolitano de Oviedo.

Fue ordenado diácono en diciembre de 1964

Fue ordenado presbítero el 29 de junio de 1965 en la parroquia de san Nicolás de Avilés,

de manos de D. Vicente Enrique y Tarancón, arzobispo de Oviedo.

Ingresó en el Seminario de Misiones de Burgos el 14 de septiembre de 1966.

Fue destinado a la diócesis de Upala (Costa Rica) el 10 de marzo de 1967.

Trabajó pastoralmente en las parroquias de san Juan de Dios, san Francisco de Asís,

san Rafael de Guatuso y santo Domingo de Monterrey.

Más adelante pasó a trabajar con los compañeros del IEME a la diócesis de Estelí en Nicaragua.

En mayo de 2016 pasó al grupo de jubilados y fijó su residencia en Monterrey (Costa Rica).

El 26 de septiembre de 2021, domingo, falleció en Monterrey después de haber sido hospitalizado a causa del Covid 19. Durante una semana estuvo luchando por la vida pero finalmente el Señor se lo llevó para disfrutar “del domingo sin ocaso”. Tenía 81 años. Descanse en paz.

viernes, 3 de septiembre de 2021

SEIS MESES EN HONDURAS

     Queridos amigos:

Un saludo afectuoso desde Copán Ruinas. Parece mentira, pero ya hace 6 meses que estoy en Honduras. Medio año que ha dado para mucho, aunque soy consciente que todavía soy un recién llegado, y me queda mucho por aprender de una realidad tan compleja como la hondureña.

Dentro de poco comienzan los niños a clase en España. Aquí todavía estamos con el segundo semestre. En toda Latinoamérica coincide el curso escolar con el año natural, así que las vacaciones “largas” son en Navidad.

Ya os comenté las dificultades que encuentran aquí los jóvenes para estudiar: malas infraestructuras, largas distancias, escasa formación del profesorado, oposición familiar… Muchos obstáculos son los que tienen que sortear las personas que quieren formarse y aspirar a algo diferente en su vida. Yo siempre les digo que son unos valientes, y que tenemos mucho que aprender de ellos y de sus ganas de superación.

A esta larga serie de dificultades, se ha venido a sumar hace ya año y medio la pandemia del COVID. El virus ha trastocado la vida de todos los habitantes del planeta, pero es cierto que en unos sitios se siente más que en otros. Mientras en España y otros países desarrollados han podido realizar el último curso académico de forma presencial (con las limitaciones y precauciones correspondientes), aquí en Honduras van a ser casi dos años literalmente perdidos para la mayoría de los estudiantes.

Las clases presenciales, desde que se declaró la pandemia, se han suspendido y así siguen hasta el momento. Aquí en la zona rural, las escuelas que abren, lo hacen para atender a los alumnos un par de horas, dos días a la semana, mandarles tareas y explicarles algo en el poco tiempo del que se dispone. Pero son muchas las aldeas en donde hace dos años que el maestro o la maestra no aparecen.

Desde las instituciones se habla de la educación en línea como método para suplir la falta de clases presenciales. Pero en una realidad como la de la zona rural de Honduras, donde el acceso a internet es muy complicado, y la economía de las familias es muy precaria, pretender que un alumno estudie on line, es simplemente una quimera.

Es triste ver cómo la educación no es una prioridad para los gobernantes ni antes, ni ahora con la pandemia. Prueba de ello es que dentro de las profesiones prioritarias a la hora de la vacunación, la carrera docente no estaba entre ellas. Todavía no está claro que el próximo año se retome la presencialidad. De no ser así, sería una hecatombe a nivel educativo, ya que el impacto sobre la juventud hondureña ya está siendo muy negativo. A los problemas y carencias que de por sí arrastran los estudiantes, se suma el hueco en su formación que va a dejar la pandemia. Los efectos tardarán años en solventarse.

Desde la casa de Copán intentamos, en la medida de nuestras posibilidades, mejorar las oportunidades de educación de las chicas de la casa y de las aldeas del municipio a través de las becas con material escolar y el programa ¨Maestro en Casa¨. El trabajo es complicado, pero muy necesario y estimulante.

Dentro de poco se celebra en Asturias el día de Covadonga. Desde aquí quiero desearos que lo celebréis con devoción y que si os parece, le recéis un poco a la Santina por este “asturianín” perdido en tierras centroamericanas.

Un abrazo fraterno.

Alfonso Pombo

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martes, 10 de agosto de 2021

DIA DE LA MISION DIOCESANA


 Queridos hermanos y hermanas: paz y bien.

            Hay jornadas durante nuestra andadura pastoral cada año, que vienen a recordarnos aspectos de nuestra vida que tiene como objeto focalizar cosas importantes que tal vez tendemos a olvidar o descuidar. Una de esas citas es el día de la Misión diocesana. Este año tiene como lema “con ellos vamos todos”. Ya es significativa la expresión, porque nos implica a todos los bautizados en esa dimensión cristiana que es la vocación misionera que todos tenemos por el hecho de ser discípulos de Cristo. Algunos hermanos han ido explícitamente a tierras de misión dejando familia, tierra y cultura, pero todo lugar es tierra de misión cuando se da la urgencia de anunciar el Evangelio en un mundo neopagano.

            Por nuestros lares andamos ya cerrando el curso pastoral cuando escribo estas líneas. Queda atrás este tiempo en el que, durante demasiados meses, nuestra vida ha quedado al albur de una circunstancia con la que nadie contaba, pero que ha condicionado completamente nuestras vidas. La pandemia ha puesto a prueba la solidez de nuestra fe que profesamos, de la esperanza que nos sostiene y del amor que nos embarga. Hemos experimentado en mayor o menor medida la inseguridad, el miedo también, y la confianza sin fisuras cuando hemos puestos toda nuestra vida en las manos providentes del Señor.

            Poco a poco, vamos descubriendo que hay vida después de la pandemia, y que las vacunas, aunque nos puedan proteger, no nos devuelven la alegría verdadera y las ganas de seguir siendo misioneros de la Buena Noticia ante nuestros contemporáneos. Es por este motivo, que hemos de ayudarnos mutuamente para que recuperemos la normalidad de la vida cotidiana en cuyos entresijos nos espera siempre Dios. Es hermoso ver cómo tras el diluvio viene siempre la vida renovada, la que el Señor vuelve a regalarnos tras la purificación que ha supuesto esta prueba con la que ninguno contábamos. El equipaje quizás se ha hecho más ligero. Los horizontes los ha vuelto a dibujar Dios. Y la necesidad de comunicar la gracia que inmerecidamente hemos recibido con el encuentro con Jesús, es lo que nos hace propiamente misioneros, estemos donde estemos.

  Como Archidiócesis de Oviedo estamos de celebración de bodas de oro, con los cincuenta años de presencia misionera reciente. Se ve que Asturias, como Iglesia, como comunidad cristiana que es dentro de ese espacio que nos enmarca y dentro del tiempo que ahora nos pertenece, es algo más que cuanto sucede entre los dos puertos: el puerto de Pajares que nos abre a la meseta castellana y leonesa, y el puerto del Musel que nos pone delante el mar Cantábrico con todos sus horizontes abiertos. Salir de la tierra, es decir, dejarse empujar libremente, sabiendo que la mano que tienes detrás es esa con la que Dios mismo nos anima en nuestros desánimos, acaricia con toda su ternura, o nos detiene ante nuestros precipicios por sí mismo o a través de sus ángeles. Sal de tu tierra” (Gén, 12,1) se le dijo a Abraham cuando el mismo Señor le quiso asomar a lo que ni él imaginaba para poderlo sorprender. Ahora nosotros, queremos también dejarnos sorprender por ese Dios amable y cómplice de lo bueno, lo verdadero y lo bello, y jamás rival de nuestra felicidad. Nos dejamos llevar por Él a donde Él nos quiera enviar.

Nuestra Archidiócesis de Oviedo ha escrito a través de su historia muchas páginas misioneras, cuando surcando sus bellas fronteras, dejando atrás sus valles y montañas, sus acantilados en la cornisa cantábrica, sus villas y cuencas, pueblecitos y ciudades, se ha dejado llevar por quien nos llama, nos consagra y nos envía. Anunciar el Evangelio que no defrauda, contagiar la alegría del encuentro con el Señor Jesús, construir con cada pueblo una nueva comunidad cristiana como Iglesia viva. Esto es lo que celebramos con motivo de estos cincuenta años de vida misionera diocesana, en los distintos escenarios por los que pastores con su ministerio sacerdotal, religiosas con sus carismas y laicos con el compromiso de su bautismo hemos ido compartiendo y anunciando como esperanza para aquellos a los que fuimos enviados. Dios sea bendito en los hermanos.

  Deseando que todo vaya según el Señor, os animo a cuidaros, mientras construimos juntos el Reino de Dios con su ayuda y la de la Santina y San José. Todos somos anunciadores de la Buena Noticia de Jesús, y con nuestros misioneros vamos todos. Un abrazo fraterno y mi bendición.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm

martes, 13 de julio de 2021

DIA DE LOS MISIONEROS ASTURIANOS

 


La diócesis de Asturias cuenta en estos momentos con 135 misioneros distribuidos por 41 países de misión y que son el centro de esta jornada.

El día 28 de julio, coincidiendo con la fiesta de S. Melchor y la celebración anual del Día de los Misioneros Asturianos, con el lema HERMANOS DE TODOS, HERMANOS NUESTROS  tendrá lugar la entronización de una reliquia del Beato Juan Alonso, Misionero del Sagrado Corazón y mártir del El Quiché, en la Iglesia parroquial de su aldea natal de Cuerigo, Aller.

La Celebración Eucarística será a las 12,30 h. y estará presidida por unos compañeros de su Congregación. En el caso de que estéis descansando en Asturias en esas fechas, podéis poneros en contacto con esta Delegación de Misiones en el teléfono  985 20 42 77.

Recordemos la situación en la que nos encontramos , hay limitación de aforo , y tendremos que ir con mascarilla, este año sintiéndolo mucho solo nos reuniremos  los misioneros que llegaron y llegaran   de sus países de misión para pasar unos días en familia y descansar   y los ya regresados.

 

miércoles, 23 de junio de 2021